En la madrugada de este viernes 23 de octubre, un carro bomba explotó en el peaje San Pedro, en la vía entre Villanueva y Monterrey (Casanare), dejando varios trabajadores heridos y graves daños en la infraestructura. Según reportes oficiales y de la concesión Covioriente, entre tres y cuatro personas —principalmente operadoras y un vigilante— sufrieron laceraciones y efectos de la onda expansiva, aunque sus heridas no fueron de gravedad y se encuentran estables.

El presidente Abelardo De La Espriella reaccionó de forma contundente a través de sus redes: “¡Los terroristas no van a arrodillar a Colombia!”. Condenó el “cobarde atentado terrorista”, ordenó a la Fuerza Pública y a los organismos de inteligencia desplegar todas sus capacidades para identificar, perseguir y capturar a los responsables materiales e intelectuales, y advirtió: “Nada de esto va a quedar impune. Les voy a hacer pagar, ante la justicia y con todo el peso de la ley, cada gota de sangre que han derramado del pueblo colombiano”.

El gobernador de Casanare, César Ortiz Zorro, indicó que informes de inteligencia atribuyen el ataque a la estructura José David Suárez del ELN, posiblemente como retaliación por recientes operativos y capturas de la Fuerza Pública. Las autoridades investigan el vehículo abandonado (reportado inicialmente como un Renault 9) y la huida de dos sujetos en motocicleta, mientras ofrecen recompensas por información que permita judicializar a los responsables.