El senador y excandidato presidencial Iván Cepeda defendió su llamado a la desobediencia civil pacífica, luego de las reacciones generadas por sus declaraciones y de las interpretaciones difundidas por algunos medios de comunicación y por el entorno del presidente electo, Abelardo de la Espriella.

A través de un pronunciamiento, Cepeda aseguró que el debate se ha desviado del asunto que, según él, constituye el problema de fondo: la defensa de la soberanía y la dignidad nacional. En ese sentido, insistió en que De la Espriella debe aclarar si es colaborador o agente de un organismo de seguridad e inteligencia de Estados Unidos.

El dirigente político afirmó que las críticas han evitado responder ese cuestionamiento porque, a su juicio, representa un riesgo para la soberanía del país.

"Lo que buscan ignorar es lo que les genera absoluta molestia. Es lo que precisamente quiero destacar: el inmenso peligro para nuestra soberanía", manifestó.

Cepeda también señaló que existe una diferencia entre el reconocimiento de las formalidades del proceso electoral y las condiciones que, en su concepto, debe cumplir quien vaya a ejercer la Presidencia de la República.

Según explicó, las obligaciones derivadas de la ciudadanía estadounidense serían incompatibles con el ejercicio del cargo presidencial en Colombia, una posición que, aseguró, ha sido respaldada por un grupo de 20 exmagistrados mediante una comunicación pública.

El senador reiteró que ese es el aspecto central de la controversia y sostuvo que se está intentando ocultar el debate sobre la eventual incompatibilidad para ejercer la Presidencia.

Finalmente, Cepeda reafirmó su convocatoria a la desobediencia civil pacífica y aseguró que esta constituye una respuesta legítima si no se esclarecen los cuestionamientos planteados.

"Por eso, en este caso, lo reitero, apelar a la desobediencia civil pacífica tiene toda legitimidad", concluyó el dirigente político.